Tarifas más caras y caos en las cabinas: crece el descontento por los peajes en el norte argentino.
Malestar en el norte: crece la tensión por demoras, tarifas elevadas y el estado de las rutas tras la vuelta de los peajes:
La implementación del nuevo esquema de peajes en las principales rutas nacionales del Noroeste argentino (NOA) generó un fuerte rechazo entre los automovilistas. A las demoras kilométricas registradas en las cabinas de cobro se le suman el impacto de tarifas más onerosas y las críticas constantes por el pésimo estado de la calzada, un combo que mantiene en pie de guerra a los usuarios frecuentes de la región.
Tras semanas de transición y controversias, la reactivación de los puntos de control bajo un sistema con fuerte impronta digital trajo más dolores de cabeza que soluciones en el corto plazo. Conductoras y conductores denuncian que pasar por las estaciones de peaje se ha convertido en una prueba de paciencia debido a las filas interminables. Desde la concesionaria a cargo del corredor vial atribuyeron parte de estas demoras a la adaptación de los usuarios, señalando que muchos se presentan sin los medios electrónicos preparados, lo que obliga a realizar gestiones de última hora en las propias cabinas.
Sin embargo, el foco principal del conflicto no pasa únicamente por la agilidad tecnológica, sino por la profunda asimetría entre lo que se cobra y el servicio que se brinda. Los automovilistas apuntan al mal estado general de las rutas —atravesadas por baches profundos, deformaciones severas del pavimento y falta de señalización adecuada— y cuestionan la lógica de afrontar tarifas más caras sin ver un correlato inmediato en obras de infraestructura vial seguras.
Por su parte, las empresas prestatarias insisten en que las intervenciones de urgencia para tapar pozos y corregir los sectores más peligrosos ya se encuentran en marcha, y prometen un plan integral de repavimentación para los próximos meses. Mientras tanto, en las banquinas y estaciones del NOA, la sensación generalizada es la de estar pagando un costo elevado por circular en condiciones que siguen estando lejos de las óptimas.
