La Justicia tucumana dio a conocer los fundamentos del fallo que absolvió a César Soto y Sergio Kaleñuk en la causa por el crimen de Paulina Lebbos, una decisión que volvió a sacudir uno de los casos más emblemáticos y dolorosos de la provincia. Los jueces de la Sala III defendieron la resolución y aseguraron que “sin pruebas no es justicia”, al considerar que durante el juicio no se logró alcanzar el grado de certeza necesario para una condena.

El tribunal, integrado por Fabián Fradejas, Gustavo Romagnoli y Luis Morales Lezica, sostuvo que la investigación estuvo marcada por irregularidades y contradicciones desde sus inicios. Según explicaron, gran parte de la acusación se apoyó en hipótesis y testimonios indirectos, sin evidencias materiales contundentes que permitieran vincular a los acusados con el asesinato de la joven estudiante de Comunicación Social.

Durante el debate oral, la Fiscalía acusó a Soto —ex pareja de Paulina y padre de su hija— de haber cometido el crimen en una vivienda de calle Estados Unidos al 1200. En tanto, Sergio Kaleñuk estaba señalado por un supuesto encubrimiento y por haber colaborado en el traslado del cuerpo. Sin embargo, tras 14 jornadas de juicio, el fiscal Carlos Sale retiró los cargos contra Kaleñuk por falta de pruebas, mientras que el tribunal resolvió absolver a Soto aplicando el beneficio de la duda.

El caso Paulina Lebbos conmocionó a Tucumán desde febrero de 2006, cuando la joven desapareció tras salir de un boliche en la zona del Abasto. Su cuerpo fue hallado días después a la vera de la ruta 341 camino a Raco, con signos de violencia extrema. A lo largo de los años hubo condenas contra ex policías y ex funcionarios por maniobras de encubrimiento, pero nunca se logró establecer quién fue el autor material del crimen.