La derrota de San Martín frente a Atlanta en La Ciudadela dejó mucho más que preocupación futbolística. Tras el partido se registraron violentos enfrentamientos entre distintos grupos de hinchas dentro y fuera del estadio, en una escena que volvió a poner bajo la lupa las internas de la barra y la disputa por el manejo de distintos negocios vinculados al club.

Los incidentes comenzaron minutos después del final del encuentro y rápidamente se viralizaron en redes sociales. En los videos se observaron corridas, golpes de puño, patadas y enfrentamientos tanto en la popular como en el playón del estadio. También hubo tensión en sectores de plateas y en las inmediaciones de Bolívar y Pellegrini.

Según distintos medios tucumanos, detrás de la pelea existiría una fuerte interna por el control de negocios paralelos alrededor de La Ciudadela, como la reventa de entradas, el manejo de los estacionamientos, puestos de comida, venta ambulante y otros movimientos económicos que suelen aparecer en los días de partido. La Gaceta habló incluso de una disputa de poder y liderazgo dentro de la barra brava, un conflicto que vendría creciendo desde hace tiempo y que explotó tras el mal momento deportivo del equipo.

El clima en el estadio ya venía cargado desde el desarrollo del encuentro. Los hinchas despidieron al equipo con silbidos e insultos luego de la derrota ante Atlanta, mientras que dentro de las tribunas comenzaron discusiones y empujones que luego derivaron en hechos de violencia más graves. “Tirás un fósforo y explota”, describieron desde el entorno del club al referirse al tenso panorama que atraviesa San Martín.

Tras los disturbios, la Policía de Tucumán confirmó que reforzará los operativos de seguridad para los próximos encuentros y no se descartan nuevas medidas preventivas. Desde el club también emitieron un comunicado repudiando los hechos y manifestando preocupación por la escalada de violencia registrada en las últimas semanas.

La situación reavivó además viejos antecedentes vinculados a las internas de la barra de San Martín, donde en años anteriores ya se habían registrado enfrentamientos e incluso hechos fatales relacionados con disputas de poder y manejo económico alrededor del fútbol.