La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni continúa sumando pruebas y testimonios que complican la situación del exjefe de Gabinete. En las últimas horas, la fiscalía incorporó nuevas declaraciones y documentación que apuntan a un supuesto esquema de compras realizadas con tarjetas de crédito de colaboradores, pagos en efectivo y facturas emitidas a nombre de terceros.

Uno de los testimonios más relevantes fue el de una funcionaria de la Presidencia, quien confirmó ante la Justicia que le facilitó su tarjeta de crédito a Adorni para la compra de un monitor de alta gama. Según declaró, el exfuncionario luego le reintegró el dinero en efectivo. Los investigadores intentan determinar por qué recurrió a medios de pago de otras personas para concretar esas operaciones, en lugar de utilizar tarjetas propias.

La causa también analiza otras adquisiciones de elevado valor, entre ellas proyectores para videojuegos y diversos artículos personales, que habrían sido abonados mediante tarjetas pertenecientes a integrantes de su entorno. Además, se incorporaron facturas y comprobantes relacionados con la remodelación de una propiedad, algunos de ellos emitidos a nombre de terceros, lo que despertó nuevas sospechas sobre el origen y la trazabilidad de los fondos utilizados.

Los fiscales buscan establecer si existe una diferencia significativa entre el patrimonio, el nivel de gastos y los ingresos declarados por Adorni durante su paso por el Gobierno. Para ello, continúan recolectando testimonios, peritando documentación y reconstruyendo los movimientos financieros que forman parte del expediente.

Mientras tanto, la investigación sigue avanzando en los tribunales y podría sumar nuevas medidas en las próximas semanas, en una causa que mantiene fuerte repercusión política y judicial tras la salida de Adorni del Gobierno nacional.