El Indec confirmó señales mixtas en abril: qué rubros lideraron la suba y cuáles profundizaron la caída.
El rebote económico sigue sin consolidarse: la actividad volvió a caer en abril arrastrada por la industria y el consumo.
La recuperación de la economía argentina sumó un nuevo capítulo de inestabilidad. Tras el fuerte respiro que se había registrado en marzo, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a abril mostró una contracción del 1,5% en la medición desestacionalizada respecto al mes previo, según los datos oficiales publicados por el Indec.
El indicador vuelve a confirmar que el proceso de reactivación mantiene un comportamiento de "serrucho", alternando meses de tímida suba con recaídas inmediatas, y expone una profunda brecha entre los sectores vinculados a la exportación y aquellos que dependen exclusivamente del alicaído mercado interno.
En la comparación interanual, sin embargo, el índice arrojó un incremento del 1,6% respecto a abril del año pasado. Este dato positivo responde principalmente a una base de comparación muy baja en el sector agropecuario, que el año anterior venía sufriendo los coletazos históricos de la sequía.
El mapa sectorial: la economía a dos velocidades:
El informe del Indec dejó en claro que la actividad actual está partida en dos grandes realidades. De las 15 actividades económicas que integran el indicador, 6 registraron subas interanuales, mientras que las 9 restantes volvieron a mostrar números rojos.
Los que traccionan (en verde):
1- Agricultura, ganadería y caza: Lideró cómodamente el crecimiento con un salto interanual superior al 45%, consolidándose como el principal sostén de la cifra general gracias al ingreso de la cosecha gruesa.
2- Explotación de minas y canteras: Impulsado por el sector hidrocarburífero de Vaca Muerta y los proyectos de litio, registró un alza del 7,2%.
3- Electricidad, gas y agua: Mostró un avance del 4,5% interanual.
Los que caen (en rojo):
1- Industria manufacturera: Volvió a ser uno de los sectores más golpeados con una caída del 12,4% interanual, reflejando el parate de las plantas fabriles y la menor demanda de bienes.
2- Comercio mayorista, minorista y reparaciones: Registró una contracción del 9,8%, evidenciando que el consumo de los hogares sigue sin encontrar un piso firme.
3- Construcción: Aunque atenuó el ritmo de desplome respecto a los primeros meses del año, se anotó una baja interanual del 11,1%, afectada por la paralización de la obra pública y la cautela en el sector privado.
La mirada de los analistas: ¿por qué el rebote se hace rogar?
Para los economistas del sector privado, el dato de abril hecha por tierra las expectativas de una recuperación rápida en forma de "V" y confirma que el sendero de salida de la recesión será largo y sinuoso.
"El comportamiento en serrucho es típico de los procesos donde la inflación baja y las variables macroeconómicas empiezan a ordenarse, pero el salario real y el empleo todavía no recuperan el poder de compra necesario para reactivar la calle", señalan desde una consultora privada.
Los expertos coinciden en que la economía seguirá sumamente dependiente del desempeño de los sectores transables (aquellos que exportan, como el agro y la energía) durante el próximo trimestre. En tanto, la reactivación masiva del comercio y la industria local quedará supeditada a una mayor recomposición de los ingresos y a la flexibilización de las restricciones cambiarias que aún limitan la inversión a gran escala.
