Piden informes por la autovía del Camino del Perú que lleva 10 años sin concretarse.
El Camino del Perú volvió a quedar en el centro del debate por los problemas de tránsito y la falta de concreción de una obra proyectada hace una década. En la Legislatura de Tucumán se presentaron iniciativas para conocer qué ocurrió con el proyecto de construcción de una autovía sobre la ruta provincial 315 y avanzar con soluciones para uno de los corredores más transitados del área metropolitana.
La legisladora Silvia Elías de Pérez impulsó un pedido de informes para que el Poder Ejecutivo detalle las actuaciones realizadas desde la sanción de la norma que contemplaba la construcción de la Autovía Camino del Perú. La obra estaba prevista sobre la ruta 315, en el tramo comprendido entre Yerba Buena y el acceso a Tafí Viejo.
Entre los puntos que se buscan esclarecer aparece el anteproyecto que debía elaborar la Dirección Provincial de Vialidad. El pedido apunta a conocer si ese trabajo fue realizado, cuál es su estado actual y qué estudios técnicos se llevaron adelante durante estos años.
También se solicita información sobre las partidas presupuestarias destinadas al proyecto, el costo actualizado que tendría una obra de estas características y las posibles fuentes de financiamiento. Además, se requieren datos sobre el flujo vehicular, los índices de siniestralidad y los sectores considerados más críticos.
La preocupación se profundizó debido al crecimiento que experimentó la zona durante la última década. Nuevos barrios, urbanizaciones, establecimientos educativos y comercios incrementaron considerablemente la circulación por el Camino del Perú, que actualmente constituye una conexión clave entre distintos puntos del Gran San Miguel de Tucumán.
En paralelo, Elías de Pérez presentó otra iniciativa para crear una Mesa Interjurisdiccional de Movilidad, Infraestructura y Seguridad Vial. El espacio reuniría a representantes del Gobierno provincial, San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo y la comuna de Cebil Redondo, además de organismos relacionados con el tránsito y la infraestructura.
El objetivo sería elaborar un plan integral para identificar los principales puntos críticos del corredor y coordinar medidas de corto y mediano plazo. Entre las alternativas planteadas aparecen mejoras en la fiscalización del tránsito, revisión y sincronización de semáforos, señalización horizontal y vertical e iluminación.
Mientras se esperan definiciones sobre la autovía proyectada hace diez años, el Camino del Perú continúa siendo uno de los corredores donde el crecimiento urbano y el aumento del parque vehicular plantean importantes desafíos para la circulación y la seguridad vial.
