¿Oportunismo o convicción? Sebastián Murga dejó atrás a CREO y ahora promete una gestión "inédita" con La Libertad Avanza
La carrera por la intendencia de Yerba Buena sumó un capítulo de alta tensión política tras las declaraciones de Sebastián Murga. El actual referente de La Libertad Avanza (LLA) en la ciudad jardín rompió el silencio y lanzó una ambiciosa promesa de campaña al asegurar que, de ganar las elecciones, "administrará el municipio como nunca nadie lo hizo en la historia". Sin embargo, más allá de sus propuestas de fuerte impronta liberal, la polémica se encendió en el arco político local por el llamativo "salto de vereda" del candidato.
Es que la memoria política de los vecinos de Yerba Buena aún tiene muy fresco el origen de Murga. Hasta no hace mucho, el dirigente no solo formaba parte, sino que era una de las caras visibles y fundadoras del partido provincial CREO, un espacio que nació con la promesa de renovar la política tucumana desde una identidad propia y alejada de los personalismos. Su abrupta salida de ese armado para subirse a la ola libertaria comandada a nivel nacional por Javier Milei despertó suspicacias e intensos debates en el mundillo político local, donde muchos le recriminan haber dejado de lado las banderas de su antiguo espacio por conveniencia electoral.
Haciendo oídos sordos a las críticas por su cambio de piel partidaria, Murga enfocó su discurso en lo que considera una necesidad de reestructuración urgente para el municipio. Al justificar su incorporación a las filas de la fuerza gobernante a nivel nacional, argumentó que Yerba Buena necesita un quiebre total con las administraciones tradicionales y un esquema de gestión eficiente, transparente y sin privilegios, algo que —según su visión— solo el sello de La Libertad Avanza puede garantizar en este nuevo escenario del país.
Con el padrinazgo político de la Casa Rosada y la audaz promesa de una administración "inédita", Murga busca capitalizar el voto libertario en uno de los distritos históricamente más refractarios al peronismo y afines a las propuestas opositoras. La gran incógnita que se develará en las urnas es si el electorado de Yerba Buena validará este nuevo rumbo del candidato como una evolución de sus convicciones o si, por el contrario, le pasará factura por haber abandonado las filas de CREO en busca de un terreno electoral más fértil.
