Una investigación de varios meses permitió a la Policía de Tucumán desarticular una presunta organización dedicada a la producción y comercialización de drogas sintéticas. El operativo, considerado uno de los más importantes de los últimos años en la provincia, culminó con allanamientos en distintos puntos de San Miguel de Tucumán y el secuestro de una importante cantidad de estupefacientes, dinero en efectivo y elementos utilizados para la elaboración de sustancias de diseño.

Durante los procedimientos, los investigadores hallaron 498 pastillas de éxtasis, más de 100 gramos de tusi, ketamina, troqueles de LSD y numerosos recipientes con sustancias listas para su fraccionamiento y venta. Además, encontraron balanzas de precisión, teléfonos celulares, computadoras y documentación que ahora será analizada por la Justicia para determinar el alcance de la red.

Según la pesquisa, la organización utilizaba redes sociales y aplicaciones de mensajería para contactar a sus clientes, coordinar entregas y concretar las ventas. Los pedidos se realizaban de manera reservada y luego eran distribuidos mediante encuentros pactados o sistemas de delivery, una modalidad que se ha vuelto cada vez más frecuente en el mercado de las drogas sintéticas.

Uno de los datos más relevantes del caso es que los investigadores creen haber encontrado por primera vez en Tucumán un centro destinado a la producción y preparación de este tipo de sustancias. En el lugar se secuestraron insumos químicos, envases y otros elementos que refuerzan la hipótesis de que parte de la droga era elaborada o acondicionada en la provincia antes de ser comercializada.

La causa continúa avanzando y no se descartan nuevas detenciones. Los investigadores intentan determinar si la organización operaba únicamente en Tucumán o si también abastecía a otras provincias del NOA, en una estructura que podría tener conexiones con proveedores de distintas regiones del país.