Tucumán vivió durante el fin de semana uno de los últimos golpes fuertes del invierno, con temperaturas bajo cero y nieve en los Valles Calchaquíes. En algunos sectores, los registros descendieron hasta los 6 grados bajo cero, mientras que Tafí del Valle volvió a ofrecer postales completamente blancas.

La llegada de una masa de aire polar provocó un marcado descenso de la temperatura en toda la provincia. En las zonas de mayor altura, la nieve cubrió cerros, pastizales y sectores rurales, mientras que en San Miguel de Tucumán y localidades cercanas el frío estuvo acompañado por lluvias y fuertes ráfagas de viento sur, que alcanzaron los 50 kilómetros por hora.

El fenómeno se produjo luego de varias jornadas con temperaturas más agradables. Según explicó el observador meteorológico Jorge Noriega, la interacción entre esos días cálidos y el ingreso del frente polar generó la brusca caída de los registros térmicos cuando faltan pocos días para el cambio de estación.

Sin embargo, el frío intenso comenzará a quedar atrás rápidamente. La recuperación de las temperaturas será gradual durante los próximos días y el panorama cambiará considerablemente hacia el próximo fin de semana.

Para el domingo 20 de septiembre se esperan máximas de entre 31 y 32 grados, producto del retiro de la masa de aire antártico hacia el Atlántico y del ingreso de vientos provenientes del norte, que transportarán aire más cálido hacia Tucumán.

De esta manera, la provincia podría pasar en cuestión de días de temperaturas de 6 grados bajo cero y nieve en los Valles a registros superiores a los 30 grados, en una transición marcada entre el final del invierno y la llegada de la primavera.

El calor tampoco sería definitivo. Para el lunes 21 y martes 22 se prevé una nueva modificación de las condiciones, con ingreso de aire frío en altura y posibilidades de chaparrones y lluvias.

A más largo plazo, el pronóstico climático trimestral del Servicio Meteorológico Nacional anticipa temperaturas superiores a los valores normales para la región. Así, las últimas nevadas en los cerros tucumanos aparecen como una de las despedidas más contundentes del invierno antes de una primavera que podría estar marcada por fuertes variaciones térmicas.