En medio de un escenario económico complejo marcado por la retracción de las ventas y la caída general del consumo, la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, se refirió al ritmo de adjudicación y puesta a pleno funcionamiento de los espacios comerciales de la ciudad. La jefa comunal reconoció públicamente que existen retrasos en el proceso de ocupación de los mercados municipales, una situación condicionada directamente por el freno en la actividad comercial y la cautela de los inversores y pequeños comerciantes.

Durante las últimas semanas, distintos sectores productivos y comerciales de la capital provincial han manifestado su preocupación ante la baja en el poder adquisitivo de los vecinos y el incremento de costos operativos. Este panorama influye de manera directa en los proyectos de reactivación de los tradicionales espacios de compras de la ciudad, donde los plazos previstos originalmente para la instalación definitiva de los puesteros debieron ser recalibrados.

Entre la revalorización de espacios y la prudencia comercial

Si bien desde el municipio se impulsaron obras de puesta en valor y modernización de predios estratégicos para dinamizar la economía local y la oferta gastronómica y social, la coyuntura macroeconómica impone un ritmo más pausado.

Desde el equipo técnico de la intendencia señalaron que se evalúan nuevas estrategias de incentivo y facilidades para descomprimir las cargas fiscales de los emprendedores, en sintonía con las recientes medidas impulsadas desde el Ejecutivo municipal para aliviar la presión tributaria en la capital. No obstante, admitieron que la consolidación definitiva de los mercados dependerá de una reactivación sostenida del consumo interno que permita brindar previsibilidad tanto a los puesteros como a los consumidores finales.