El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y advirtió que un eventual conflicto entre Argentina y el Reino Unido podría convertirse en un “desastre potencial”. Al mismo tiempo, se mostró dispuesto a intervenir si ambos países solicitaran su participación.

Las declaraciones fueron realizadas este sábado en Dublín, luego de una reunión con el primer ministro irlandés, Micheál Martin. Ante la prensa, Trump sostuvo que la situación de las Malvinas le resulta “muy interesante” y señaló que actualmente Argentina y Reino Unido atraviesan un momento de tensión por el archipiélago.

El mandatario estadounidense fue más allá y aseguró que, ante una eventual escalada, considera probable que recurrieran a él para intervenir. En ese escenario, Trump afirmó que cree que sería capaz de encontrar una solución al conflicto.

Los dichos del jefe de la Casa Blanca adquieren especial relevancia por el momento que atraviesa la relación entre Buenos Aires y Londres. En las últimas semanas, el Gobierno de Javier Milei endureció su posición respecto de las actividades hidrocarburíferas en las aguas que rodean las Islas Malvinas e inició procesos sancionatorios contra empresas vinculadas a explotaciones que Argentina considera ilegales.

La tensión diplomática también tuvo consecuencias en la agenda presidencial. Milei suspendió el viaje que tenía previsto realizar a Londres durante octubre, donde iba a participar de actividades académicas y mantener encuentros con empresarios. Paralelamente, el mandatario argentino tiene previsto volver a plantear el reclamo de soberanía sobre las Malvinas ante las Naciones Unidas.

Las palabras de Trump se suman además a sus declaraciones de fines de agosto, cuando dejó abierta la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto de la soberanía británica sobre las islas. Hasta el momento, sin embargo, Washington no anunció oficialmente un cambio en su política sobre la disputa entre Argentina y Reino Unido.

De esta manera, la cuestión Malvinas vuelve a ocupar un lugar central en la agenda internacional, mientras el Gobierno argentino sigue con atención los movimientos de Washington y busca reforzar por la vía diplomática su histórico reclamo de soberanía sobre el archipiélago.