Atlético Tucumán volvió a quedarse con un sabor amargo en el Torneo Clausura 2026. El conjunto tucumano igualó 1-1 ante Gimnasia y Esgrima La Plata, en condición de visitante, después de haber estado muy cerca de conseguir una victoria que necesitaba para recuperar confianza y mejorar su presente futbolístico.

El equipo conducido por Julio César Falcioni salió al campo de juego con una propuesta ordenada, buscando mantener la solidez defensiva y aprovechar los espacios que dejaba el conjunto local. Durante buena parte del encuentro, el planteo del entrenador dio resultados y permitió que Atlético manejara el desarrollo del partido.

El Decano mostró una imagen más competitiva, con mayor concentración en la marca y una actitud que le permitió sostener la ventaja durante gran parte del compromiso. Sin embargo, cuando parecía que los tres puntos viajarían a Tucumán, una acción dentro del área terminó cambiando la historia.

Gimnasia encontró la igualdad mediante un penal en el tramo final del encuentro, dejando sin premio completo al conjunto visitante y provocando una nueva frustración para los dirigidos por Falcioni.

Falcioni apostó por un esquema 4-1-4-1, con líneas compactas y salidas rápidas de contraataque. Aunque Gimnasia tuvo mayor posesión de pelota, Atlético consiguió generar las oportunidades más peligrosas, especialmente a través de Ramiro Ruiz Rodríguez, quien desperdició dos situaciones claras.

En el segundo tiempo, los ingresos de Gabriel Compagnucci, Ezequiel Ham y Juan Infante le dieron mayor equilibrio al equipo. La mejoría se reflejó en el marcador cuando Lautaro Godoy, después de una destacada jugada individual, convirtió el gol que puso en ventaja al Decano.

Sin embargo, cuando el encuentro se acercaba a su final, una infracción de Leonel Di Plácido dentro del área le permitió a Gimnasia disponer de un penal. Marcelo Torres se encargó de ejecutarlo y venció a Luis Ingolotti para establecer el empate definitivo.

Lo sucedido en La Plata volvió a dejar en evidencia una dificultad que Atlético Tucumán arrastra en sus últimas presentaciones: la imposibilidad de sostener resultados favorables hasta el pitazo final.

Por tercera vez consecutiva, después de los encuentros ante Barracas Central y River Plate, el Decano perdió puntos importantes en los instantes decisivos.

Pese a la frustración, el rendimiento dejó algunas señales positivas para Falcioni. Atlético recuperó orden, generó situaciones claras y mostró una identidad de juego más definida.

Ahora, el desafío será transformar esas mejoras futbolísticas en victorias y evitar que los errores individuales continúen condicionando sus resultados en la recta final del campeonato.