Lionel Messi ya está en Ezeiza y comenzó a transitar los últimos días de su histórica etapa con la Selección Argentina. El capitán arribó este domingo al predio de la AFA para sumarse al plantel que se prepara para el partido del martes 6 de octubre ante Benín, que marcará su despedida definitiva con la camiseta albiceleste.

El rosarino había llegado al país el viernes acompañado por su familia y permaneció durante las últimas horas en su residencia de Funes, Santa Fe. Este domingo se trasladó hacia Buenos Aires y se presentó en el predio que lleva su nombre, donde fue recibido en medio de un clima cargado de emoción.

La Asociación del Fútbol Argentino compartió imágenes de la llegada del capitán y le dio una cálida bienvenida a través de sus redes sociales. Messi realizará este domingo uno de sus últimos entrenamientos junto a sus compañeros y por la noche está previsto un asado con el plantel. El lunes volverán a trabajar antes del esperado encuentro del martes.

La última función será en un Monumental repleto. Argentina enfrentará a Benín desde las 20 y las entradas ya están agotadas. Será el partido número 208 de Messi con la Selección Mayor y pondrá punto final a una trayectoria que lo convirtió en una de las máximas leyendas del fútbol argentino.

La ocasión tendrá además varios detalles especiales. La Selección utilizará una indumentaria diseñada especialmente para la despedida, con referencias a la bandera argentina, el Sol de Mayo y laureles alrededor del histórico número 10.

Messi cerrará así un ciclo extraordinario en el que conquistó dos Copas América, la Finalissima y la Copa del Mundo, además de haber ganado anteriormente el Mundial Sub 20 y la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. También fue subcampeón mundial en Brasil 2014 y en el Mundial 2026.

La Selección llega a la despedida después de dos contundentes victorias: 4-0 frente a Bolivia en Córdoba y 7-0 ante Burkina Faso en el Monumental. Sin embargo, esta vez el resultado quedará inevitablemente en segundo plano.

Todas las miradas estarán puestas en el número 10. El martes, cuando Lionel Messi vuelva a pisar el césped del Monumental vestido de celeste y blanco, comenzará el último capítulo de una historia que marcó para siempre a la Selección Argentina.