La interna universitaria al rojo vivo: Postergan la Asamblea de la UNT tras la cautelar contra Pagani
En una sesión extraordinaria cargada de tensión política y reproches cruzados, el Consejo Superior de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) resolvió readecuar el cronograma electoral y reprogramar la Asamblea Universitaria para el próximo miércoles 10 de junio. La decisión, que posterga la elección de rector y vicerrector, se tomó como respuesta directa al fallo de la Cámara Federal de Apelaciones que hizo lugar a una medida cautelar y frenó la postulación a la reelección del actual rector, Sergio Pagani.
El máximo órgano de gobierno de la UNT debió sesionar de urgencia para destrabar el limbo legal en el que quedó la institución. Tras un extenso debate entre los distintos estamentos, la resolución de postergar los comicios —originalmente previstos para fines de mayo— busca otorgar un margen de tiempo para reorganizar el proceso electoral y permitir que el oficialismo universitario defina una nueva estrategia o una nueva fórmula, dado el bloqueo judicial que pesa sobre la figura de Pagani.
El mandato de Pagani y la incertidumbre por el interinato
Uno de los puntos centrales de la jornada giró en torno a qué sucederá con la conducción de la universidad a partir del 30 de mayo, fecha en la que legalmente vence el mandato de las actuales autoridades. El propio Sergio Pagani intervino para aclarar la situación, manifestando de forma tajante que no aceptará ninguna prórroga de su mandato, rechazando la posibilidad de continuar en funciones de manera excepcional.
Ante esta postura, el Consejo Superior deberá resolver en los próximos días la designación de un rector interino (que por estatuto suele recaer en el decano o decana de mayor edad o en el consejero del estamento docente más antiguo) para que asuma la conducción político-administrativa de la UNT durante los diez días de transición previos a la Asamblea de junio.
Cruces políticos y denuncias de maniobras
La sesión no estuvo exenta de fuertes cruces entre los consejeros oficialistas y la oposición. Desde los sectores críticos y los decanos alineados con la oposición se denunció que la reprogramación es una "maniobra dilatoria" del oficialismo para ganar tiempo, asimilar el golpe judicial y reconfigurar sus alianzas políticas de cara a la votación en la Asamblea. Asimismo, recordaron que el proceso se encuentra fuertemente salpicado por denuncias penales cruzadas que debilitan la institucionalidad de la casa de altos estudios.
Por su parte, los defensores de la gestión argumentaron que la postergación es la única salida institucionalmente válida para garantizar la seguridad jurídica del acto eleccionario y evitar futuras nulidades que sumerjan a la UNT en un conflicto aún mayor.
Con las cartas sobre la mesa, la comunidad universitaria entra en una etapa de febriles negociaciones a puertas cerradas. El 10 de junio será el día clave donde los asambleístas definirán el rumbo de la Universidad Nacional de Tucumán para los próximos cuatro años, en un escenario completamente abierto e impredecible.
