La Argentina sigue cara en dólares: ropa, calzado y electrodomésticos cuestan más que en otros países.
Argentina continúa mostrando precios elevados en una amplia variedad de productos en comparación con otros mercados internacionales. Ropa, calzado, electrodomésticos, autos y motos se mantienen entre los bienes más caros, aunque durante el último año comenzó a reducirse la brecha con otros países.
Así lo reveló un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), que comparó precios de bienes y servicios en Argentina, Brasil, Chile, México, Estados Unidos, Francia, Polonia, Australia, China y Corea del Sur.
En el segmento de bienes durables, indumentaria y calzado, Argentina resultó ser el país más caro en el 74% de las comparaciones realizadas. El dato continúa siendo elevado, pero representa una mejora frente a marzo de 2025, cuando encabezaba el ranking en el 96% de los casos analizados.
Entre los diez productos relevados existen tres en los que Argentina directamente registra los precios más altos entre todos los países comparados: una freidora de aire, un vestido y un par de zapatillas. Los autos, motos y diferentes artículos electrónicos para el hogar también continúan presentando valores elevados.
Según el informe, una de las explicaciones detrás de esta diferencia se encuentra en la combinación de la protección comercial y la elevada carga tributaria. Los derechos de importación y las restricciones aplicadas históricamente se suman a impuestos como IVA, Ingresos Brutos y otros tributos que terminan teniendo incidencia sobre el precio que paga el consumidor.
Sin embargo, durante los últimos meses la diferencia comenzó a achicarse. La apertura comercial, la eliminación de algunas restricciones a las importaciones, la reducción de determinados aranceles y las bajas de algunos impuestos internos contribuyeron a reducir los precios relativos de varios bienes durables.
Las heladeras, por ejemplo, mostraron bajas relativas de entre 12% y 58% dependiendo del país utilizado para la comparación, mientras que en las motos la reducción fue de entre 5% y 22%. Los automóviles fueron la excepción y registraron un encarecimiento relativo de entre 4% y 10%.
El estudio también analizó cuánto esfuerzo salarial se necesita para adquirir determinados productos. Un trabajador industrial argentino requiere el equivalente a 20 salarios para comprar un automóvil, mientras que en Chile hacen falta 16 y en Estados Unidos apenas seis.
Qué ocurre con los alimentos y servicios
El escenario cambia cuando se analizan alimentos y bebidas. Argentina es más cara en el 48% de las comparaciones realizadas. Brasil, por ejemplo, registra precios inferiores en nueve de los diez alimentos incluidos en el relevamiento.
En los servicios personales y familiares, en tanto, Argentina aparece como más cara en el 38% de los casos. Entre los rubros relativamente costosos se encuentran las comidas en restaurantes y los planes de telefonía móvil, mientras que gimnasios, educación preescolar, nafta, taxis y café presentan precios relativamente menores.
Uno de los datos más llamativos aparece al ampliar el análisis a 100 países. Argentina se ubica entre los mercados más caros del mundo para comprar indumentaria: un vestido de una marca internacional ocupa el segundo puesto entre los más costosos, las zapatillas deportivas aparecen en el octavo lugar y un jean Levi’s 501 o similar se encuentra en la décima posición.
El relevamiento muestra así que, pese a que la brecha se redujo considerablemente desde comienzos de 2025, Argentina todavía mantiene precios elevados en dólares especialmente en ropa, calzado y bienes durables. Al mismo tiempo, la apreciación del peso durante 2026 volvió a generar presión sobre los precios relativos de alimentos y servicios.
