El clima en San Martín de Tucumán terminó de complicarse después del empate 0-0 frente a Colegiales en La Ciudadela. Una vez finalizado el encuentro, un grupo de simpatizantes increpó al presidente del club, Oscar Mirkin, y le reclamó explicaciones por el presente deportivo e institucional de la institución. Durante el intercambio, algunos hinchas llegaron a exigirle que dé un paso al costado.

El episodio ocurrió en las inmediaciones de los vestuarios, bajo un importante operativo policial dispuesto para evitar posibles incidentes. Lo que comenzó como un reclamo individual rápidamente se convirtió en una protesta colectiva, con fuertes cuestionamientos hacia la conducción dirigencial.

Uno de los principales motivos de la discusión estuvo relacionado con la situación económica del club. Los simpatizantes reclamaron mayor transparencia en el manejo de las finanzas y solicitaron que se informe detalladamente sobre los movimientos económicos de la institución. Además, plantearon la necesidad de convocar a una asamblea extraordinaria para que los socios puedan conocer el estado de las cuentas y recibir explicaciones de la comisión directiva.

Sin embargo, el malestar también estuvo directamente relacionado con los resultados deportivos. San Martín terminó una temporada muy lejos de las expectativas iniciales: quedó eliminado de la pelea por el segundo ascenso tras perder 2-1 frente a Quilmes y tampoco consiguió clasificarse a la Copa Argentina 2027.

El empate frente a Colegiales profundizó el descontento de los hinchas, que durante el partido ya habían manifestado su disconformidad con el rendimiento del equipo. Algunos futbolistas, entre ellos Santiago Briñone y Gabriel Carabajal, estuvieron entre los señalados por los simpatizantes.

Otro de los puntos que generó cuestionamientos fue la continuidad de Alejandro Orfila como entrenador. Pese a la campaña irregular, la dirigencia confirmó que el técnico seguirá al frente del plantel durante la próxima temporada. El propio entrenador anticipó que diez futbolistas no continuarán en el equipo como parte de una renovación de cara a 2027.

Para un sector de los hinchas, sin embargo, los cambios anunciados no son suficientes y consideran que las responsabilidades por el fracaso deportivo también deben alcanzar a la conducción institucional.

De esta manera, San Martín cerró su participación en el campeonato en medio de un escenario de creciente tensión. Mientras la dirigencia comienza a planificar la próxima temporada, los reclamos de los simpatizantes ponen el foco no solamente en el armado del equipo, sino también en la gestión económica y política del club.