Entre lágrimas, Scaloni abrió un interrogante sobre su continuidad como DT argentino.
Lionel Scaloni puso en duda su continuidad al frente de la Selección Argentina luego de la derrota por 1-0 ante España en la final del Mundial 2026. Visiblemente afectado por el resultado, el entrenador rompió en llanto durante la conferencia de prensa y debió abandonar la sala sin poder completar sus declaraciones.
El técnico explicó que cumplirá su contrato, vigente hasta diciembre, y que después analizará qué decisión tomar respecto de su futuro. Antes de pronunciarse públicamente, anticipó que conversará con el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia.
Scaloni reconoció que necesita tiempo para pensar y sostuvo que continuar al frente del seleccionado requiere volver a empezar, renovar energías y conformar nuevamente un grupo competitivo. Sus palabras generaron preocupación debido a que existía un acuerdo de palabra para extender su vínculo con la AFA hasta finales de 2030.
La emoción invadió al entrenador cuando recordó el camino recorrido desde su llegada al cargo y agradeció la oportunidad de haber conducido al seleccionado nacional. Scaloni aseguró que jamás imaginó ocupar ese lugar y destacó que dirigir a la Argentina representa un sueño.
El entrenador también valoró el esfuerzo de sus futbolistas, que alcanzaron una segunda final mundial consecutiva y dieron pelea hasta el último minuto. La Albiceleste afrontó una definición muy exigente, marcada por las lesiones de Lisandro Martínez y Cristian Romero, además de la expulsión de Enzo Fernández, que obligó al equipo a disputar el tiempo suplementario con diez jugadores.
España consiguió la victoria con un gol de Ferran Torres a los 105 minutos y terminó con la ilusión argentina de lograr el bicampeonato mundial. Más allá de la caída, Scaloni expresó su agradecimiento hacia el plantel y remarcó el enorme mérito de haber llegado nuevamente al partido decisivo.
La conferencia terminó de manera inesperada. Con lágrimas en los ojos y profundamente conmovido, el entrenador reconoció que la derrota le dolía en el alma y se retiró sin confirmar si continuará después de diciembre. Su futuro quedó abierto y encendió las alarmas en todo el fútbol argentino.
