Negociación contrarreloj: las concesiones del oficialismo en el Congreso:

En las últimas semanas, el oficialismo en la Cámara de Diputados adoptó una postura inusualmente receptiva frente a los reclamos de los bloques dialoguistas y provinciales. La decisión responde a un objetivo central: blindar el mega DNU 70 y mantener a pie firme la prioridad política de suspender las elecciones PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) de cara al próximo calendario electoral.

Para evitar fisuras que comprometan el quórum en momentos clave, las negociaciones encabezadas por el presidente del cuerpo, Martín Menem, y el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, derivaron en concesiones concretas en frentes muy sensibles para la oposición aliada (PRO, UCR, MID y partidos provinciales).

Tierras y Propiedad Privada:

Uno de los puntos de mayor fricción giró en torno a la extranjerización de tierras rurales. Tras el fallo de la Corte Suprema que dejó sin efecto la cautelar que frenaba la desregulación del DNU 70/23, el oficialismo acordó incluir un nuevo capítulo en la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada —que se debatirá en plenario de comisiones— para restituir los límites a la compra de campos por parte de capitales extranjeros. La propuesta que reúne más consenso apunta a restaurar el tope histórico del 15% de la superficie rural por distrito o municipio.

El giro en Discapacidad:

Para despejar uno de los temas más delicados ante la opinión pública, La Libertad Avanza se comprometió a retirar la reforma restrictiva que figuraba inicialmente en el proyecto de Presupuesto 2027. En su lugar, impulsó una iniciativa alternativa que rescata los pilares de la emergencia en el área: el nomenclador único de prestaciones, su actualización atada a la inflación, la compatibilidad de las pensiones con empleos formales e informales, y el resguardo del Certificado Único de Discapacidad (CUD).

La moneda de cambio: Presupuesto y las PASO:

Todas estas flexibilizaciones operan, en los hechos, como moneda de cambio para la discusión macroeconómica y electoral. Los gobernadores provinciales y los bloques dialoguistas condicionan su apoyo no solo a las planillas de obras públicas (especialmente viales) y al financiamiento universitario, sino fundamentalmente a los términos de la reforma política que busca suprimir las primarias.

Con este esquema de concesiones dosificadas, el Gobierno aspira a neutralizar los intentos opositores de convocar a sesiones especiales y asegurarse los respaldos necesarios para aprobar su hoja de ruta en el Congreso.