El Gobierno endurece la política migratoria y podrá expulsar a extranjeros que inciten al odio contra Argentina.
El Gobierno de Javier Milei endureció las condiciones migratorias mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 681/2026, que modifica la Ley de Migraciones y establece nuevas restricciones para el ingreso y permanencia de extranjeros en el país.
La medida contempla la posibilidad de impedir el ingreso a quienes promuevan discursos de odio o inciten a la violencia contra la población argentina, la Nación o los símbolos patrios. Además, la Dirección Nacional de Migraciones podrá cancelar permisos de residencia y disponer la expulsión de extranjeros alcanzados por estas conductas, luego de analizar sus antecedentes y la situación particular de cada caso.
Desde la Casa Rosada aclararon que la nueva normativa no busca limitar la libertad de expresión ni las críticas políticas. En ese sentido, el Gobierno remarcó que no serán consideradas causales de rechazo o expulsión las expresiones de disenso ideológico ni las posturas políticas, académicas o ciudadanas amparadas por la Constitución Nacional.
El Ejecutivo justificó la decisión al señalar un aumento de manifestaciones que, según su interpretación, expresan hostilidad hacia la cultura y la identidad nacional. El Gobierno sostuvo que los discursos de odio y la incitación a la violencia pueden representar un riesgo para la convivencia y la seguridad de la población.
El decreto entrará en vigencia este viernes 31 de julio y será remitido a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, que deberá analizar su validez constitucional antes de que el DNU sea tratado por ambas cámaras legislativas.
