Dólares y cuentas en orden: qué mira la comitiva del FMI que examina los compromisos económicos del país.
Una delegación técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) dio inicio formal en Buenos Aires a la revisión de las metas del acuerdo con la Argentina, en el marco de un examen clave para el programa financiero del país. La comitiva enviada por el organismo crediticio enfoca sus tareas de auditoría de manera prioritaria en tres ejes centrales: la evolución de las reservas internacionales del Banco Central, la sostenibilidad del superávit fiscal alcanzado por el Ejecutivo nacional y la trayectoria de la emisión monetaria para el cierre del ejercicio.
Durante las reuniones bilaterales con los equipos de la Secretaría de Hacienda y del Banco Central, los técnicos del Fondo analizan en detalle las planillas oficiales para verificar si se alcanzaron los compromisos prefijados para el período. Si bien el Gobierno exhibe un estricto ancla fiscal en las cuentas públicas como su principal carta de presentación y argumento de solidez, la menor velocidad registrada en la acumulación neta de divisas en las arcas de la autoridad monetaria se convirtió en el punto más delicado de las conversaciones. Frente a este panorama, las autoridades económicas buscan consensuar con el staff técnico la concesión de un waiver o dispensa que compense el desvío en el frente externo sin alterar el esquema acordado.
Desde el Ministerio de Economía confían en que el riguroso superávit primario, sumado al ordenamiento macroeconómico y la desaceleración de la inflación, servirán como contrapeso suficiente para obtener el visto bueno del organismo multilateral. En el Palacio de Hacienda entienden que la aprobación del reporte no solo resulta crucial para garantizar la continuidad del cronograma de desembolsos previstos, sino también para dar certezas al mercado financiero sobre las obligaciones de deuda del próximo trimestre y sostener la estabilidad cambiaria en el corto y mediano plazo.
