El mercado de créditos hipotecarios UVA atraviesa una nueva etapa de competencia entre los bancos. En los últimos días, distintas entidades financieras redujeron sus tasas y el 7,5% comenzó a consolidarse como una referencia para los préstamos destinados a la compra de vivienda.

El movimiento se aceleró después de la primera licitación de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), mediante la cual se adjudicaron $200.000 millones entre 13 entidades financieras para ampliar los recursos disponibles para créditos hipotecarios. Los préstamos otorgados con estos fondos deberán destinarse a primera vivienda, tener un plazo mínimo de 15 años, un máximo de 150.000 UVA y una tasa que no supere el 7,5%.

Entre las entidades que modificaron sus condiciones aparecen Banco Macro, Banco Hipotecario, Galicia, Supervielle, Santander, Credicoop, Patagonia y los cuatro bancos pertenecientes al Grupo Petersen: Santa Fe, Entre Ríos, San Juan y Santa Cruz. En varios casos, las tasas fueron ubicadas directamente en el 7,5%, aunque las condiciones cambian según el banco y el perfil del cliente.

Algunas entidades ofrecen incluso porcentajes inferiores. Banco Ciudad dispone de una línea específica al 6,5% para primera vivienda en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que Banco Nación ofrece una tasa del 6,7% e ICBC se ubica en el 6,9%.

Uno de los recortes más importantes fue el de Supervielle, que redujo su tasa del 15% al 7,5% y también disminuyó de $5 millones a $3 millones el requisito de ingresos mínimos. La entidad permite sumar ingresos del grupo familiar y financiar hasta el 75% del valor de la propiedad.

Santander, por su parte, llevó la tasa al 7,5% para la compra de primera y única vivienda, con préstamos de hasta 150.000 UVA e ingresos mínimos requeridos de $2.240.000. Patagonia también estableció una tasa del 7,5%, con un plazo máximo de 20 años y financiación de hasta el 70% del valor de la propiedad.

La expectativa del sector está puesta ahora en los próximos movimientos de las entidades financieras. La competencia podría generar nuevas reducciones y ampliar la cantidad de bancos con tasas por debajo del 7,5%, aunque los créditos UVA continúan ajustándose por inflación y las condiciones de acceso varían de acuerdo con cada entidad.