Crece la preocupación por el narcotráfico en Tucumán: ya decomisaron 1.014 kilos de cocaína en el año.
Tucumán superó los 1.000 kilos de cocaína secuestrada durante los primeros diez meses de 2026 y se posicionó como la segunda provincia del NOA con mayor cantidad de droga incautada. El dato encendió las alarmas de las autoridades y volvió a poner el foco sobre las posibles modificaciones en las rutas utilizadas por las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
De acuerdo con los registros correspondientes al período comprendido entre el 1 de enero y el 31 de octubre, las fuerzas de seguridad decomisaron un total de 1.014 kilos de cocaína en territorio tucumano. La cifra se mantiene prácticamente en el mismo nivel que la del año pasado, cuando se habían incautado 1.027 kilos.
En el contexto regional, Tucumán quedó solamente detrás de Salta, que registró 2.029 kilos secuestrados. Más atrás se ubicaron Jujuy, con 459 kilos; Santiago del Estero, con 343; y Catamarca, con 133 kilos.
Uno de los datos que más llamó la atención de los investigadores fue la cantidad de droga incautada en cada procedimiento. Mientras que durante 2025 se realizaron 34 operativos, con un promedio de 30,2 kilos por intervención, en los primeros diez meses de este año se contabilizaron 23 procedimientos y un promedio de 44,1 kilos. Esto representa un incremento cercano al 46% en el volumen de cocaína decomisado por operativo.
Entre los procedimientos más importantes se destacó el secuestro de 470 kilos de cocaína en una camioneta que se dirigía hacia la localidad de Atahona, en el sudeste provincial. Los investigadores analizan la hipótesis de que el cargamento habría ingresado previamente a través de un vuelo clandestino.
También se registró un operativo sobre la denominada Ruta de los Valles, donde Gendarmería Nacional interceptó 48 kilos de cocaína que tenían como destino Simoca. En otro procedimiento, dos mujeres de nacionalidad boliviana fueron detenidas en el peaje de Molle Yaco cuando transportaban tres kilos de droga que, según la investigación, pretendían llevar hacia Buenos Aires.
Desde la conducción policial atribuyeron parte de los resultados al Operativo Lapacho, un dispositivo de vigilancia permanente en los límites provinciales. El jefe de Policía, Joaquín Girvau, destacó el trabajo coordinado con Gendarmería Nacional y la Policía Federal para reforzar los controles en los principales corredores de circulación.
Sin embargo, la preocupación también está puesta en las estrategias que podrían estar adoptando las organizaciones criminales. Distintas advertencias de funcionarios del NOA apuntan a un posible desplazamiento de los circuitos del narcotráfico, con un mayor uso de vuelos clandestinos y caminos alternativos para ingresar y distribuir estupefacientes.
En ese sentido, el secretario de Lucha contra el Narcotráfico de Tucumán, Jorge Dib, reconoció que la modificación de las rutas utilizadas por estas organizaciones representa uno de los principales desafíos para las autoridades. Además, señaló que trabajó en una iniciativa legislativa junto a la diputada nacional Eliana Bruno para establecer un régimen de derribo de aeronaves vinculadas con vuelos ilegales.
Las cifras reflejan un escenario complejo: mientras Tucumán mantiene prácticamente estable la cantidad de cocaína incautada, otras provincias de la región registraron importantes caídas en sus decomisos. Para los investigadores, el desafío será determinar si esta situación responde a una mayor efectividad de los controles locales, a un cambio en los recorridos del narcotráfico o a una combinación de ambos factores.
