Colapinto sufrió un fuerte golpe y complicó su viernes en Hungría.
Franco Colapinto tuvo una jornada para el olvido en el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1. El piloto argentino no pudo participar en la primera práctica libre, ya que Alpine cedió su monoplaza al piloto de reserva Paul Aron para cumplir con el reglamento de la categoría, y en la segunda sesión protagonizó un accidente que obligó a detener la actividad con bandera roja.
El incidente se produjo en la última curva del Hungaroring, cuando Colapinto perdió el control de su Alpine durante una vuelta con neumáticos blandos. El auto impactó con la parte trasera contra las defensas y sufrió importantes daños, aunque el piloto salió ileso por sus propios medios. El equipo deberá trabajar intensamente para dejar el monoplaza en condiciones de cara a la clasificación.
Tras la sesión, Colapinto reconoció que no fue el inicio de fin de semana que esperaba y explicó que perdió la parte trasera del auto de manera repentina. Pese al golpe, se mostró confiado en que Alpine podrá recuperarse y mejorar el rendimiento para el resto del Gran Premio.
Ahora, el argentino buscará dejar atrás el traspié y aprovechar las próximas sesiones para recuperar confianza en un circuito exigente como el Hungaroring, donde cada detalle será clave para aspirar a un buen resultado durante el fin de semana.
