La relación entre Patricia Bullrich y el Gobierno nacional atraviesa un período de crecientes diferencias internas. Mientras la senadora profundiza sus cuestionamientos sobre distintas decisiones oficiales, en la Casa Rosada reconocen cierto desgaste, aunque por el momento Karina Milei apuesta a contener la situación y evitar una ruptura dentro del oficialismo.

Según trascendió desde Balcarce 50, en el entorno de la secretaria general de la Presidencia consideran que Bullrich mantiene una agenda y posiciones propias de cara al escenario electoral de 2027. Sin embargo, la decisión sería tolerar sus diferenciaciones mientras continúe formando parte del espacio y no avance hacia un quiebre formal.

Ese sería, precisamente, el límite que actualmente fija el sector de Karina Milei: que Bullrich abandone el bloque oficialista o conforme una bancada propia. Mientras eso no ocurra, sus cuestionamientos seguirían siendo interpretados dentro del Gobierno como diferencias internas de una dirigente que conserva autonomía política.

Las tensiones se intensificaron durante las últimas semanas. Uno de los episodios estuvo relacionado con el Presupuesto 2027 y los cambios previstos para el área de Discapacidad. Bullrich manifestó públicamente su malestar por no haber sido informada previamente sobre esas modificaciones y apuntó contra el funcionamiento interno del Gobierno.

También aparecieron diferencias alrededor del Poder Judicial. La senadora se manifestó en contra de impulsar un juicio político y un jury contra las juezas Marta Pascual y Laura De Marinis por sus fallos vinculados al Régimen Penal Juvenil.

Los contrapuntos se suman a otros episodios ocurridos durante los últimos meses y alimentan las especulaciones sobre el rol que podría ocupar Bullrich en las elecciones de 2027.

Pese a las diferencias, desde el Gobierno sostienen que la dirigente continúa siendo una aliada y, según publicó Infobae días atrás, Javier Milei habría dado la instrucción de evitar confrontaciones públicas con ella.

En paralelo, las versiones sobre el futuro electoral comenzaron a tomar fuerza. Personas cercanas a Bullrich sostienen que todavía no definió cuál será su papel en 2027. Entre las alternativas que circulan dentro del oficialismo aparecen tanto su continuidad acompañando el proyecto de Milei como la posibilidad de ocupar un lugar relevante en una futura fórmula electoral.

Por ahora, Karina Milei mantiene una postura de contención. En la Casa Rosada parecen dispuestos a convivir con las diferencias mientras Bullrich permanezca formalmente dentro del oficialismo. El escenario podría cambiar si la senadora decide avanzar hacia una estructura política propia, una posibilidad que hoy aparece como la principal línea que el Gobierno no estaría dispuesto a cruzar.