Brasil volverá a las urnas para definir a su próximo presidente. Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL), se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebradas este domingo, pero no alcanzó la mayoría necesaria para quedarse con la Presidencia, por lo que deberá enfrentar a Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje del próximo 25 de octubre.

Con el 99,99% de las urnas contabilizadas, Bolsonaro obtuvo el 47,03% de los votos válidos, con más de 56,1 millones de sufragios. Lula, actual presidente y candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), terminó segundo con el 45,16%, equivalente a más de 53,8 millones de votos.

La diferencia entre ambos fue de menos de dos puntos porcentuales, en una elección marcada por una fuerte polarización. Ninguno logró superar el 50% de los votos válidos exigido para ganar en primera vuelta, por lo que la definición quedó automáticamente trasladada a una segunda votación.

Flávio Bolsonaro, de 45 años, senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, afrontó por primera vez una elección presidencial y terminó como el candidato más votado. Tras conocerse los resultados, celebró el desempeño obtenido y sostuvo ante sus seguidores que “Brasil quiere un cambio”.

Por su parte, Lula, de 80 años, buscará revertir el resultado en la segunda vuelta y conseguir un nuevo mandato al frente del país. El dirigente del PT gobernó Brasil entre 2003 y 2010 y regresó a la Presidencia en 2023, luego de derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022.

Detrás de los dos principales candidatos quedó Augusto Cury, de Avante, con alrededor del 2,89% de los votos válidos, mientras que Renan Santos obtuvo cerca del 2,25%. Esos electores, junto con los de las demás fuerzas que quedaron fuera de competencia, serán parte de la disputa política de cara al balotaje.

La segunda vuelta está prevista para el domingo 25 de octubre. Ese día, los brasileños deberán elegir entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva para definir quién conducirá la principal economía de América Latina durante el próximo período presidencial.

Con una diferencia estrecha en la primera vuelta, Brasil entra ahora en tres semanas decisivas de campaña, en las que ambos candidatos buscarán ampliar sus apoyos y captar los votos de quienes eligieron otras alternativas en la primera elección.