¿A qué espejo debe mirarse la Argentina? Las advertencias y propuestas del nuevo asesor económico de la Rosada.
El economista Alberto Ades realizó una presentación clave ante el Gabinete nacional por invitación directa del presidente Javier Milei. El informe expone una radiografía sobre el actual nivel de apreciación cambiaria y plantea los dilemas económicos que enfrenta el modelo oficial de cara al corto y mediano plazo.
Durante su exposición, Ades advirtió que el valor actual del dólar se encuentra un 29% por debajo del promedio de los últimos 23 años, ubicándose incluso más barato que en la antesala de la crisis cambiaria de 2018 bajo la gestión de Mauricio Macri. Sin embargo, remarcó que las condiciones macroeconómicas actuales difieren sustancialmente de aquel período: mientras que en 2018 la cuenta corriente exhibía un profundo rojo y un descalabro fiscal, la administración actual cuenta con superávit financiero y primario, aunque persiste un cuellorazón vinculado a la escasez de reservas netas y la falta de acceso fluido a los mercados internacionales de crédito.
Los espejos internacionales y el dilema del peso fuerte:
Bajo la premisa de que "los países que funcionan terminan caros en dólares", el especialista sugirió mirar modelos económicos de referencia global. Entre ellos destacó a Corea del Sur (que primero ganó productividad antes de ver apreciado su tipo de cambio), Israel (donde la valorización de la moneda vino de la mano de décadas de inversión y exportaciones tecnológicas) y Chile (sostenido mediante apertura económica y una estricta regla fiscal).
Ante la fortaleza del peso, el documento presentado ante los ministros planteó tres alternativas de abordaje:
1- Profundizar el superávit fiscal: Señalado como la única opción que permite depreciar el tipo de cambio real y acumular reservas simultáneamente, aunque con el costo político y social de exigir un ajuste mayor en un año electoral.
2- Una devaluación discrecional: Un salto devaluatorio nominal que conlleva el riesgo latente de trasladarse rápidamente a precios y erosionar la credibilidad del programa.
3- Reformas de productividad estructural: Un camino de largo aliento que valida un peso fuerte mediante mejoras de competitividad, pero que no resuelve las urgencias de la transición.
Para Ades, el programa económico transita actualmente por una vía que demanda sostener la disciplina fiscal como herramienta central para comprar divisas sin emitir deuda ni comprometer la estabilidad. El informe concluye reconociendo que Argentina recuperó una valiosa credibilidad fiscal, pero advierte que, en un contexto global de tasas de interés más caras y exigentes, la asignatura pendiente sigue siendo consolidar reservas y llevar adelante las reformas institucionales indispensables para asegurar la sustentabilidad a largo plazo.
