La Selección argentina volvió a dar una muestra de carácter y se clasificó a la final del Mundial 2026 tras vencer por 2-1 a Inglaterra en una semifinal cargada de tensión, emociones y grandes actuaciones individuales.

Lionel Messi fue nuevamente la figura del equipo. Aunque no convirtió, el capitán resultó decisivo al entregar las dos asistencias que permitieron concretar la remontada. Primero participó en la jugada que terminó con el gol de Enzo Fernández y luego habilitó a Lautaro Martínez para el tanto del triunfo en el tiempo agregado.

El encuentro comenzó parejo y con pocas situaciones claras. Inglaterra logró adelantarse en el segundo tiempo por medio de Anthony Gordon y, a partir de allí, intentó proteger la ventaja retrasando sus líneas. Argentina no perdió la paciencia, mantuvo la presión y encontró su premio durante los minutos finales.

Enzo Fernández fue uno de los puntos más altos del mediocampo. Además de aportar intensidad, recuperación y buen manejo de la pelota, apareció en un momento clave para marcar el empate con un potente remate. Lautaro Martínez, por su parte, volvió a responder cuando el equipo más lo necesitaba y selló la clasificación con una definición que desató el festejo argentino.

La defensa también tuvo una actuación sólida pese al gol recibido, mientras que Emiliano Martínez transmitió seguridad desde el arco. En líneas generales, todos los futbolistas argentinos aprobaron en una noche en la que el equipo combinó entrega, personalidad y fútbol para revertir un partido complicado.

Con Messi como conductor y una formación que nunca dejó de buscar el resultado, Argentina consiguió el pase a su segunda final mundialista consecutiva. Ahora enfrentará a España el domingo 19 de julio, con la ilusión de volver a levantar la Copa del Mundo.