Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra que mantuvieron durante los últimos meses en Medio Oriente, en un paso considerado histórico para la estabilidad de la región. El entendimiento fue confirmado por ambos gobiernos y contó con la mediación de Pakistán, mientras que la firma oficial del pacto está prevista para los próximos días en Suiza.

Entre los principales puntos acordados figuran el cese permanente de las hostilidades, la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz —clave para el comercio mundial de petróleo— y el inicio de una nueva etapa de negociaciones para resolver temas pendientes, entre ellos el programa nuclear iraní y el levantamiento gradual de sanciones económicas.

El anuncio fue recibido con optimismo por los mercados internacionales, que reaccionaron con una baja en el precio del petróleo y una mejora en las bolsas mundiales. Sin embargo, todavía restan negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo que garantice una paz duradera en la región.

De concretarse la firma del tratado, Medio Oriente podría ingresar en una nueva etapa de distensión tras uno de los conflictos más delicados de los últimos años.