San Miguel de Tucumán. – El escenario político y electoral de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) sufrió un vuelco determinante en las últimas horas. En un fallo de fuerte impacto institucional, la Justicia Federal resolvió rechazar la posibilidad de una nueva reelección (re-reelección) del actual rector, José Pagani, declarando inviable su postulación para un próximo período.

Sin embargo, la resolución judicial no dejó al oficialismo universitario con las manos vacías: el mismo fallo habilitó formalmente al espacio conocido como "el saabismo" a reconfigurar su estrategia y presentar una nueva fórmula de candidatos para competir por el Rectorado y Vicectorado de la casa de altos estudios.

Un freno a las aspiraciones de continuidad

La controversia en torno a la candidatura de Pagani venía sumando tensión en los pasillos de la UNT. Mientras el oficialismo defendía la legitimidad de su postulación amparándose en interpretaciones técnicas del estatuto, la oposición y diversos sectores jurídicos consideraban que un nuevo mandato vulneraba los principios de alternancia.

Finalmente, los magistrados intervinientes dieron la razón a los planteos de impugnación, argumentando que habilitar una nueva presentación de Pagani excedía los límites normativos establecidos para la renovación de autoridades. Con esta decisión, las aspiraciones de continuidad directa del actual rector quedaron sepultadas.

Oxígeno para el oficialismo

A pesar del duro revés que significa perder a su principal figura, el ala oficialista recibió una bocanada de aire con la segunda parte del fallo. La Justicia desestimó los pedidos de la oposición que buscaban inhabilitar por completo a la lista del "saabismo", otorgándoles el derecho y el plazo legal necesario para reformular sus nombres y ungir nuevos candidatos.

"El fallo es claro: frena un personalismo, pero resguarda el derecho democrático de las líneas políticas a seguir compitiendo", explicaron fuentes pasillescas de la universidad.

El tablero político se recalibra

A partir de este momento, las reuniones de urgencia y las negociaciones a contrarreloj dominan la agenda del saabismo. El espacio gobernante debe definir de manera inmediata qué nombres sucederán a Pagani en la boleta para garantizar la cohesión del voto oficialista y retener el control de la UNT.

Por su parte, los frentes opositores celebraron la impugnación de Pagani como un "triunfo de la institucionalidad", aunque ya recalculan su estrategia electoral ante un oficialismo que, lejos de quedar fuera de juego, se ve obligado a renovar caras para la contienda en las urnas. Las próximas horas serán cruciales para conocer los nuevos binomios que buscarán conducir los destinos de la universidad.